"Y estas calles rotas sin mí, se hacen al vacío."

jueves, 28 de noviembre de 2013

acórdica en mi mente

Pocas veces se ha escrito sobre ti. El paso de los años en un parpadeo, el beso de una niña intercambiando su piel con la mejilla que besa mientras las farolas se encienden y se apagan marcando el fin de un día, de otro, de meses, de años. Y la niña que besa desaparece en los labios de una mujer.
Y no hay otra forma de contar lo ocurrido, cómo el tiempo no pudo llevarse su recuerdo, cómo sin saber cómo las lágrimas se hicieron sonrisas. Cómo la espuma del mar que la cubría, ahora es la espuma de la cerveza que la embriaga. Cómo tras los años encuentro una melodía que me devuelve a ti sin lágrimas. Tan sólo presa de un recuerdo y un instante guardado en miradas infantiles y cuerdas para saltar, balones al aire en un patio de recreo, rodillas llenas de heridas y todos en fila para entrar a comer...las manos llenas de barro.
Y aquí nadie habla de lunas, ni soles, ni estrellas. Esto trata de tu simpleza, tu no entendimiento, tu mundo vulgar donde una roca es una roca y nadie se emociona cuando llueve. Donde nadie llora al final de una película y la gente que pinta cuadros sólo lo hacen para no pensar. Y el piano es un piano y no una llave al corazón. Y los "te quiero" están prohibidos. La eterna niña ya tiene labios de mujer y ha descubierto lo que es besar de verdad.
Por cierto: Te quiero.


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