"Y estas calles rotas sin mí, se hacen al vacío."

jueves, 24 de julio de 2014

Me verás marchar

Me verás marchar, tal vez te preguntes si volveré algún día, si volverán nuestros besos y si estas manos que te han acariciado entre lágrimas y alegrías, volverán con las huellas de otro rostro.
Me verás marchar y contendrás el aliento sin saber si mi último suspiro antes de liberarme de tus pupilas iba por ti, por el recuerdo, por la añoranza, por la ventana que se cierra o la puerta que se abre.
Me verás marchar, esconderé las lágrimas para que nadie pueda verlas y te ofreceré mi última sonrisa, te quedarás mi pasado y podrás pintarlo de mil colores, jugarás con él, lo expondrás en cristales mojados por la lluvia, dejarás que las gotas te hablen de otras emociones atrapadas en un solo instante y será tuyo y será un secreto.
Me verás marchar y a nadie hablarás de tu dolor ni yo de mi añoranza, seremos coraje y valentía, no le daremos un "no" por respuesta a la vida.
Me verás marchar y no sabrás si decir "adiós" o "hasta pronto" sin saber si es punto y aparte o punto y final. Con el corazón en la mano y calada de miedo hasta los huesos.
Yo me iré y tú me verás marchar.


viernes, 4 de julio de 2014

Neska

Gracias, gracias por haber compartido conmigo los casi trece años de tu vida, por dejarme llorar a tu lado, por tirarte del rabo sin que te enfadaras y por nunca llegar a morderme cuando me aproximaba de manera peligrosa a tu pan. Para mí siempre serás una hermana, a veces hacías de hermana mayor y otras de la pequeña. Gracias por enseñarme que un eructo en la cara también es una muestra de afecto, que los cojines se usan para esconder comida y todas, absolutamente todas las camas de la casa son tuyas, el sofá también es tuyo, los sillones son tuyos pero nos los cedías porque no te cabía el culo dentro. Sé que estés donde estés, estás bien. Sé que has sido muy feliz y eso me consuela, la casa se queda vacía sin ti, sin las bolas de pelo, los trozos de pan, los yogures tirados y mordidos, tu mantita. Se hace duro el llegar a casa y que no estés tirada en el salón moviendo el rabo para que fuéramos a saludarte, porque tú eras demasiado vaga para levantarte, el no oírte participando en las conversaciones, aportando tu opinión, tus dramas a media noche.
No temas Neska, nunca te vamos a olvidar, has sido y siempre serás nuestra loba medio oveja con orejas de conejo, la perra más lista del mundo y la más buena. Muchos tuvieron la suerte de conocerte y sé que también te tendrán en su recuerdo, porque cinco minutos contigo ya son suficientes para quererte.
Te quise Neska, te quiero y te querré.