"Y estas calles rotas sin mí, se hacen al vacío."

jueves, 30 de enero de 2014

De cuando yo le escribía cuentos a la Luna

Podemos caminar hacia las nubes. Prometo no dejarte caer. Por la noche veremos la Luna y subiremos tanto que siempre estará llena. Y cuando amanezca yo despertaré antes y te escribiré cuentos y así a la hora de dormir cuando ya hayamos subido escalando en las estrellas, te acostaré sobre una nube, te arroparé con su piel y te acariciaré el pelo. Entonces te contaré un cuento y tú dormirás feliz. Y yo dormiré feliz abrazada a ti, pensando en un cuento que contarte la noche siguiente.

 Y ella a veces me preguntaba: ¿Y qué piensas?


Pienso en todo y nada. Tengo la mente saturada de ideas soporíferas y deseos de volar tan infantiles que hasta veo el polvo de hada brillar dentro del cajón pidiendo que lo libere y vuele. Pienso en lugares lejanos, mi cabeza está en las nubes y son rosas y cálidas con aroma a noche estrellada y silencio. Pero mi cuerpo quiere viajar a un bosque y correr y que llueva mucho y empaparme, frío, escarcha en la piel, ir tan rápido que las gotas de lluvia sean cuchillas y así grite de furia y libertad.
Pienso en el amor y grito más fuerte. Ahora llueve por encima de las nubes, piso tierra y aire, me caigo al cielo, tropiezo con nada y me levanto en la tierra húmeda. Abrazo un árbol.

viernes, 17 de enero de 2014

Resaca.

Nada especial que decir, ni que escribir. Cuando la música suena soy otra. Tú transformas lo que tocas sin melodía alguna, tienes la magia de alguien mediocre, todos reconocemos la belleza en las cosas más simples.
Tan sólo un verso contigo y un cigarro que se consume en el cenicero, una fotografía que nadie vio.
Y ya tengo mono de lo que un día me diste. Sin destreza alguna dosificaste cada caricia y me las ibas dando en el momento justo, antes de que abriese los ojos y superase la belleza de la jaula que me apresaba y ocupaba mis segundos golpeando los barrotes, vibraban susurrando tu nombre. Y son las doce y diez de la noche, por lo pronto los bares están vacíos, oscuros como la calle y con suerte algo más cálidos. Alguien triste al fondo acaricia su guitarra y bebo cerveza. La vida es fácil y la gente se complica diciendo "I'm in love".
Pronto alguien  abrirá la puerta, y sin saber quiénes somos nos sonreiremos. Ya nadie recuerda esas caricias tan caras ni los besos quemados de tanto esperar. Eres de tacto etéreo y perfume fuerte. Las estrellas que hoy miramos ya están muertas. Pero no temas, nadie olvida su hermosura. Son preciosas en la distancia y el recuerdo.



viernes, 10 de enero de 2014

Luz

Todas las mañanas toca el piano, sus pequeñas manos alcanzan los acordes más dulces y juega con cada nota, tiene la carita manchada de chocolate, los ojos iluminados son un reflejo de ella misma, de su Luz, de ese verde que al mirar se hacen sonrisas mientras unas manos acarician su cabello. 
Y es llorona y risueña, tiene el poder de devolver a cualquiera la inocencia y enamorar cada instante a su lado, que no hay dolor si su pequeño cuerpo corre a abrazarte. Fueron días de peluches, de palabras nuevas y aromas vivos, de ella brillando en mi vida, coger mi corazón con sus pequeñas manitas y dibujar colores nuevos y esperanzas. Que un mundo cabe en un gesto de ella. Días de Luz.

"When did you touch my heart for first time?"