Que no estás cuando se asoman los ojos verdes.
Y los luceros de la noche
emergen de tus caricias negadas,
amarradas a un sin fin de eternos suspiros
en sus labios de avellana y azúcar.
Y entre preguntas contestadas
en miradas cristalinas
dije su nombre y nadie entendió nada.
Tan sólo un vacío, algo torpe
y sin medida anclado al primer beso.
Una caricia y una flor.
Un maremoto a media noche
cuando la luna se funde con las olas
y nacen sinsentidos de esos orgasmos
que desean oír mi nombre.
Y si no estás, no nazco.
Y si no respondes a mi abrazo,
esta burla del arte jamás ha existido.
Son las cuatro de la mañana
y te estoy pensando.
Pronto el mar
recorrerá las calles
amaneciendo antes
que tú y que yo.
Y aquí te estoy pensando.
Ojos verdes, no te detengas.
No me pares cuando voy a ti
sin remedio.
Me encanta.
ResponderEliminarPero ya sabes "ojos verdes son traidores"...
Macarena Langa
cada vez te superas,preciosa,me encanta.
ResponderEliminar.Marta Langa