Y volvamos a un día
uno en el que tú me amaste,
me sedujiste,
me llenaste de tu boca
y derretiste tu mirada por todo mi cuerpo.
Besabas como espuma y cerveza
me buscabas y caías sobre mi cuerpo
como una manta que
arropa antes de dormir.
Me hiciste. Sí...me hiciste.
No es un poema sin pretensión estética, más bien diría que es un poema que interpreta las palabras con un significado no sólo metafórico. Desde ese "Y volvamos a un día" que parece referir un pasado ausente, a "me buscabas y caías sobre mi cuerpo" el poema se resuelve con el final, a mi juicio excelente como cierre de las palabras poéticas, "Me hiciste" y su afirmación armónica.
ResponderEliminarMariano