"Y estas calles rotas sin mí, se hacen al vacío."

lunes, 22 de julio de 2013

A Marta Langa.

Se escucha el piano de fondo, son esas tardes de café y sonrisas mientras ella escribe con su pluma. Tiene la mirada perdida, recuerda su infancia mientras da otro sorbo al café.
Siempre joven por muchos años que pasen, siempre valiente y resolutiva y tantas lágrimas de fuerza que cayeron por sus ojos de otoño.
El piano enternece su melodía. Piensa en su marido y en sus hijas, sus tres preciosas hijas y lo orgullosa que se siente de ellas, ya convertidas en adultas y en grandes mujeres que tienen su vida y un precioso camino que ella ha ido forjando para ellas.
Mira el mar, su mar de paseos y alegres mañanas, tardes melancólicas y fotografías que alumbran el recuerdo.
Siempre hermosa y sonriente, siempre artista y constante y tantas carcajadas con las que embellecer los días.
Las notas fluyen por el piano y se enredan entre sus manos y juegan a estremecer su piel, la acarician con ternura.
 El mundo se enorgullece de ella.
Y son tardes de café para Marta, de poesía por las calles de Gijón. De mar, sol y lluvia. De su piel morena y sonrisa dulce, pensamiento alegre.
Y el mundo es de Marta y ella pinta un cuadro cada día en sus palabras para él.


1 comentario:

  1. Preciosa. Has descrito a la verdadera Marta.

    Macarena Langa

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