"Y estas calles rotas sin mí, se hacen al vacío."

lunes, 2 de diciembre de 2013

Now here's the new boy taking on the world tonight

Llévame a un lugar
donde sólo vivamos
tú y yo.

Alas de fuego
sombras de plata
y besos perdonados

en versos que curan
la ausencia 
de un amor.

Escríbeme poesía,
danza como un hombre,
vuela como un pez.

Sé tú, sé nadie,
sé yo en la sombra 
de un futuro sin ti.

De metáforas no escritas
recuerdos olvidados,
hazme con la palabra amor.

Te permito no darle significado.


jueves, 28 de noviembre de 2013

acórdica en mi mente

Pocas veces se ha escrito sobre ti. El paso de los años en un parpadeo, el beso de una niña intercambiando su piel con la mejilla que besa mientras las farolas se encienden y se apagan marcando el fin de un día, de otro, de meses, de años. Y la niña que besa desaparece en los labios de una mujer.
Y no hay otra forma de contar lo ocurrido, cómo el tiempo no pudo llevarse su recuerdo, cómo sin saber cómo las lágrimas se hicieron sonrisas. Cómo la espuma del mar que la cubría, ahora es la espuma de la cerveza que la embriaga. Cómo tras los años encuentro una melodía que me devuelve a ti sin lágrimas. Tan sólo presa de un recuerdo y un instante guardado en miradas infantiles y cuerdas para saltar, balones al aire en un patio de recreo, rodillas llenas de heridas y todos en fila para entrar a comer...las manos llenas de barro.
Y aquí nadie habla de lunas, ni soles, ni estrellas. Esto trata de tu simpleza, tu no entendimiento, tu mundo vulgar donde una roca es una roca y nadie se emociona cuando llueve. Donde nadie llora al final de una película y la gente que pinta cuadros sólo lo hacen para no pensar. Y el piano es un piano y no una llave al corazón. Y los "te quiero" están prohibidos. La eterna niña ya tiene labios de mujer y ha descubierto lo que es besar de verdad.
Por cierto: Te quiero.


martes, 26 de noviembre de 2013

star.

Las estrellas se inclinan para observarte
 mientras te acuno entre mis brazos.
 Tenemos las noches contadas, 
no superamos el mal tiempo
 y cuando llegue la calma estaremos muy lejos.

con tus luceros
y yo
entre mil mares.
Y no nos dijimos
"te quiero" al partir

Y la cerveza deja ir su espuma
sin que tú estés 
para que pase de labio a labio,
para arrinconarte cuando 
nos falte el tiempo
y nos sobren las ganas.

con tus luceros
y yo
entre mil mares.
Y no nos dijimos
"te quiero" al partir



lunes, 14 de octubre de 2013

Cucodrila.

Después de todo 
yo era la dibujante de estrellas
y ella mi Musa.
La luz nacida de la oscuridad.

Las palabras
que surgen de los sueños
y en su boca son canciones.

No cambies mis pensamientos,
no entres en mi mente,
juguemos pues a las metáforas
y a la poesía que nos hace amigas.

Quiero regalarte
el color de la amapola
y el misterio del amaranto.

Duerme conmigo en el clavel
y seamos espirar de sueños.



Poema escrito hace tres años a mi primera gran musa surrealista. IRIS

sábado, 21 de septiembre de 2013

patatas voladoras.

Lo añoro. Pero todo a mi manera, con esa extrañeza de descomponer los sentimientos. Los cojo, como si de libros se trataran y los voy situando en un estante, los giro, les doy la vuelta, me atrevo a cambiarles el nombre y si soy osada hasta el significado. Todos y cada uno llevan su historia. Todos llevan mis ojos, a veces verdes y otras marrones. No con todos me llevo bien, sé que están ahí, me miran desde el estante donde los he situado, me retan a abandonarlos y saben que si pudiese lo haría. Abriría la ventana y los lanzaría lejos con todas mis fuerzas, tan lejos que no pudiesen volver…pero no puedo, son más fuertes que yo, me conocen mejor que yo a ellos. A veces me pregunto si he sido yo quien  los ha creado o por el contrario ellos me crean a mí. ¿Ellos me forman? ¿Formo parte yo de ellos?
Lo peor es cuando se pelean entre ellos, todo adquiere un tono de burla. Estoy yo sentada mirando a la pared, escuchando esas voces en mi cabeza mientras vomito muecas  y gritan tanto que no puedo entender a ninguno, surgen nuevos pensamientos.
Burla, sarcasmo, ironía, terror, macabro, cerveza, amor, perfume, verde, tóxico, Mozart, piano, Re Mayor, teatro, amistad, comida, chocolate, mar, macarrones…más macarrones, nunca tengo suficientes macarrones. Queso.

Y se detienen sin llegar a  ningún acuerdo.  ¿Y ya está? Les pregunto. Los odio a todos. No contestan. Nunca contestan, nunca contestas…Cabrones!


jueves, 19 de septiembre de 2013

Be Vegetarian!

19 de Septiembre de 2011. El día en el que tomé la decisión de la que más me enorgullezco.
Mucha gente me pregunta que por qué soy vegetariana y sin cansarme de esa pregunta yo suelto el rollo, si de verdad les interesa escuchar para mí es un placer contarlo. Por lo general suelen rebatirme con argumentos pobres, sin base alguna y muchos de ellos con malicia y burla…pobres.
Pero hoy, pensando de nuevo el por qué soy vegetariana, a mi mente acudió otra respuesta: Por amor. Sí, por amor, porque una vez ya sabes la verdad, eres consciente de que realmente no se necesita la carne, no hay que matar para vivir, se puede estar sano y perfectamente sano sin la carne, sin la agonía de un animal, sin ser un cementerio. Porque amo la vida, porque respeto la vida. No soy una amante de los animales, pero sé que sus vidas no me pertenecen, no soy nadie para arrebatársela y menos de la manera en la que lo hace el ser humano. Nos creemos los amos del mundo, seremos las criaturas más inteligentes del planeta, pero con nuestros actos demostramos no tener corazón.
No soy inferior ni superior a nadie. Mucha gente me responde que los animales están para eso, que es su función, igual que el toro que está para que lo maten en la plaza. Las plantas nos alimentan a nosotros y a los animales los cuales nos sirven de alimento…¿Y nosotros? ¿Qué aportamos nosotros a este mundo? Guerras, hambre, destrucción, contaminación, dolor…Somos el germen de este mundo. La mujer no está para servir al hombre, el negro no está para servir al blanco, los animales no están para servir al humano.
“La compasión y el respeto por la vida, están por encima de las cuestiones individuales de las costumbres, la conveniencia, la comodidad o la cocina.”
No voy a envenenar mi cuerpo alimentándolo de la crueldad, de la ignorancia, de la injusticia, del desprecio, del odio…de todos los atributos que envuelven el mercado de la carne. No voy a alimentarme de la muerte de otra criatura por el mero sabor. Porque sí, la carne está rica, pero es incomparable a saborear la delicia de enorgullecerse de uno mismo.
"No me importa si un animal es capaz de razonar. Sólo sé que es capaz de sufrir, y por ello lo considero mi prójimo.”
 "Realmente el hombre es el rey de las bestias, porque su brutalidad excede la de ellas. Vivimos de la muerte de otros, somos como cementerios andantes". 
"Me Niego A Digerir La Agonía."

Sé que no estoy exponiendo todas las razones por las cuales no se debe comer carne y tan sólo menciono las emotivas, sinceramente porque creo que cualquiera con interés podrá buscar información y descubrir la verdad como hice yo. Antes estaba totalmente en contra de los vegetarianos pero teniendo  suficiente cabeza para escuchar y saber apreciar una buena respuesta hasta acabar siendo yo misma vegetariana. 



sábado, 17 de agosto de 2013

Don't

Te creo en este invierno de cadáver exquisito,
 de repeticiones y sucedáneos de pensamientos emergentes.

 Si fueras el mar yo respiraría en tus profundidades,
 estaría siempre sedienta de tus olas,

danzaría en la corriente tratando de seducirte,
 pero en tu inmensidad no me verías.

 Sería una criatura más jugando con tus lágrimas.

sábado, 3 de agosto de 2013

ojos verdes, alma lánguida.

Y todo lo sembrado ahora es un pantano seco, el aire se ondula formando navajas que acuchillan tu garganta. Todo cuanto fuimos cae en el pozo del hastío, hastío de tu ausencia y esos ojos verdes que al mirar reflejaban mi alma. Te asemejas a un recuerdo llorado, al ojo de la tormenta, una pelota sin niño, una risa para tapar el llanto. Y no te veo aunque te mire y no me oyes aunque te hable al oído. Todo es lejano, se abraza el vaho.

lunes, 22 de julio de 2013

A Marta Langa.

Se escucha el piano de fondo, son esas tardes de café y sonrisas mientras ella escribe con su pluma. Tiene la mirada perdida, recuerda su infancia mientras da otro sorbo al café.
Siempre joven por muchos años que pasen, siempre valiente y resolutiva y tantas lágrimas de fuerza que cayeron por sus ojos de otoño.
El piano enternece su melodía. Piensa en su marido y en sus hijas, sus tres preciosas hijas y lo orgullosa que se siente de ellas, ya convertidas en adultas y en grandes mujeres que tienen su vida y un precioso camino que ella ha ido forjando para ellas.
Mira el mar, su mar de paseos y alegres mañanas, tardes melancólicas y fotografías que alumbran el recuerdo.
Siempre hermosa y sonriente, siempre artista y constante y tantas carcajadas con las que embellecer los días.
Las notas fluyen por el piano y se enredan entre sus manos y juegan a estremecer su piel, la acarician con ternura.
 El mundo se enorgullece de ella.
Y son tardes de café para Marta, de poesía por las calles de Gijón. De mar, sol y lluvia. De su piel morena y sonrisa dulce, pensamiento alegre.
Y el mundo es de Marta y ella pinta un cuadro cada día en sus palabras para él.


martes, 16 de julio de 2013

babas al tintero


Me tengo que poner guantes para escribirte, para que tu calor no sea sólo sudor sobre mi piel cuando te balanceas por mi cuerpo y ese aroma a fuego no se espante cuando las palabras ya no existan en tus labios y te quedes muda y no me mires, cuando haya aprendido a acariciar guantes y no tu piel que raspa de dulzura.
Esas despedidas  no me dañan cuando no te has dignado a besarme al entrar, estas palabras no son para ti, son para ellos y más que nada y sobre todo estas palabras son para ti. Para que las mires frustrada y no puedas entender nada, para que me pienses desquiciada y busques y rebusques dentro de ti dónde yo pueda encontrarme. Entonces mi nombre se te desborde por los muebles de tus huesos donde guardas tus miedos y tus furias, tus deseos presos de culpa.
Entonces en un despiste de tu miedo me digas “aquí estoy” y hayan pasado mil horas.
La tostadora salte y el desayuno esté listo. Y qué pena que llegues justo para la cena. Este día sin ti ha sido un cuadro de calaveras, de cadáveres exquisitos, de amarga retórica.
Me quitaré los guantes ahora que termino de escribirte.

Los recuerdos enamoran.

"Brindo por los años pasados, por el que tuve tu presente, porque embellezcas mi pasado y tal vez te reencuentre en un futuro. Porque en el presente no existes y no existe sin tu pasado. Porque sigas siendo y lo seas lejos de mí. Porque si vuelves seas tú de nuevo y no la sombra fea de quien conozco. Por ti, por mí. Por ninguna y las dos."


Me gusta que me abraces y sea tan perfecto y suave, que lleve erotismo escondido a la vista y una inocencia en mis manos puestas en tu espalda, un te quiero por todo tu cuerpo y ese beso en la mejilla que creas al final.
Me gusta tu mirada asustada y fascinada cuando mis palabras se hacen auténtica poesía al estar tú cerca, el decorado de la calle cuando estoy contigo.
La lluvia romántica, el sol de madrugada…
Y suenan guitarras y pianos y tú y yo pertenecemos a los 70 y nuestras ropas se burlan de seguir puestas y que nunca nos hayamos desnudado más allá de la mirada.
Me gusta que nos mintamos con la voz pero nunca con los ojos, que me excite discutir contigo, que el veneno se haya ido y que tú ya no seas mi dolor, que estés cerca y lejos, ser la dueña de tus mejores historias, el secreto peor guardado.
Me gusta tu cuello, que nos miren escandalizados, morbosos, envidiosos y que tengan razones para ello.
Me gusta que nuestras miradas sean un caos intenso, tan seguro de retar y responder, sin miedo a esa pequeña gota de veneno, ese paseo por el lado salvaje y todas las canciones que son nuestras.
Yo, tu Sputnik. Tú, mi amor. Yo, tu ángel. Tú, mi delito.

Me gusta que no pueda haber más y que no podamos ser menos, que seamos las lágrimas en el paraíso del mejor guitarrista.






martes, 9 de julio de 2013

a mi Musa de Amor.


Lejos. Lejos. Cerca, con urgencia que no puedo más con la añoranza. Qué simpleza adorna mis días vacíos de su aroma, de su pecho de estrella. Se ha ido. ¿Pensará en mí? Camino mirando el suelo, escuchando algo de jazz. Qué desperdicio de días sin ella. Vuelve a mí estrella. Miro el mar sin olas. tiene una falsa calma, es un mar de aluminio, no suena su brisa, no se respira la humedad, no luce el elemento. Y ella no está conmigo.
 Todo se reduce a comas y puntos. Todo es estático y frío. Sin ella todo pertenece a la nada. Y sigo caminando, arrastro la melancolía cual perro viejo. Algo dentro de mí despierta. Te veo. no, perdón. Te sueño porque no es real tanta belleza que ven mis ojos. ¿Eres tú la que se acerca a lo lejos? Son tus andares, es tu mirada perdida, es tu aroma y mi sonrisa que aparece al verte. Me acerco, ya tiemblo y eso es buena señal, si fuera otra no temblaría.
Se acerca a mí y me mira. Dios mío me ahogo. Parece dudosa pero no puedo soportarlo, soy arrastrada hacia sus brazos, pertenezco a sus besos. Nos abrazamos con fuerza, noto su corazón golpear contra mi pecho, beso su cuello, sus mejillas, su frente. Si no la amo ahora no le he amado nunca. Y la amo, con la mayor intensidad. Ella se ruboriza y sonríe, le encantan mis besos. Tengo sus labios rogando que los bese a un centímetro de mi boca. Qué perfecta tortura el roce de sus labios, crea un dolor de museo, digno de exhibir y ser reconocido en una galería de besos.
 Me besa y me fallan las piernas, mis manos temblorosas buscan su pecho, la conozco lo suficiente como para saber que aunque lo niegue, le encanta que acaricie su cuerpo, que busque colarme entre su ropa mientras nuestros labios se mezclan, y la saliva es una sola, las lenguas interpretan un romance y hay gemidos y mordiscos. ¡Cuánto deseo ansiando ser libre! Me muerde la oreja, el cuello...gemidos que van y vienen, besos que caen por todas partes, caricias que buscan asegurar que es real, que somos nosotras, la una en los brazos de la otra. Y otra vez se me escapa decirle que la amo y al hacerlo siento mi corazón retorcerse y escupir la sangre que ya no sabe a donde va. Me quemo en su piel, ella no dice nada...me desespero por oír su voz. Quiero que me hable, que me mire. ¿Sentirá lo mismo que yo? ¿Seré yo su amor? Escapamos hacia un lugar más íntimo. Ella me susurra al oído que me quiere...muero, muero por todo. Yo susurro su nombre mientras me cuelo entre sus piernas. Ella coge aire, me excita verle así y procurando no hacerle daño voy metiendo mis dedos en su vagina, entro en ella y no existe nada mejor que hacérselo, nada se compara a su aliento en mi cuello, su cuerpo retorciéndose y yo notando en mi mano el calor de su entrepierna, el placer de acariciar sus genitales.

 La amo, ella no sospecha hasta que punto. Ella no conoce ese amor. Sólo espero que si me deja algún día, no me olvide. No olvide este amor que juntó nuestros destinos. Que hizo mares con nuestras lágrimas, tormentas con las peleas y el arco-iris con los besos. Que no hubo nada más sincero que nuestros besos a oscuras y los cuerpos temblando. Que nunca se apague la estrella.

martes, 2 de julio de 2013

Podría...

Podría olvidarte una mañana
asquearme de tu aroma a gloria.

Podría olvidar tus labios
en un viejo estante.

Y dejar que se sequen sin mis besos.
No habría remordimiento.

Jugaría al ahorcado con tus demonios.
Me burlaría de tus ropas
cuando sea otra quien te las quite.

Podría decirte "Adiós, hasta nunca"
y envenenar mi mirada con tus lágrimas.

Podría esto y mucho menos.
Podría esto y nada.
Podría de todo jamás

Fragmento de un relato

Sus orgasmos eran la mejor música, todo tenía un ritmo frenético, un compás binario, el suyo y el mío como una marcha que se mantenía en la misma velocidad. Su cuerpo eran las teclas de un piano y yo la virtuosa que sabía qué hacer en cada momento, tenía la mejor composición entre mis dedos. Las notas perfectas buscaban un final para una pieza culminante y con un redoble de mi lengua y su gemido final abandoné ese tesoro entre sus piernas y subí a besar su boca, a abrazarme a ella y dejar que ella me abrazase mientras su cuerpo aún se retorcía y golpeaba contra el mío. Le susurré cuánto la quería al oído y la apoyé contra mi pecho. Pensé en mi risa que había interrumpido su sueño.

lunes, 1 de julio de 2013

Y sucede...

Y sucede que tus labios
encuentran los míos.
Que la oscuridad más plena
tiene luz entre tus piernas.
Que tienes tacto de espuma.
Que llueven pétalos sobre mis dedos
mientras me adentro en ti.

Que el "te quiero"
se ahoga en el silencio del "te amo."

viernes, 21 de junio de 2013

He.

Me atrapó,
 como se atrapa al viento.
 Con la elegancia de un cigarrillo en blanco y negro. 

Me borró,
de sus tinieblas, de sus sueños.
dejó su retrato en el muro
se marchó con mi disfraz
se manchó con mis besos.

Me besó,
con su lengua de hierba
y mis labios de cerveza.

miércoles, 19 de junio de 2013

Rizos.

Sal, no, espera, no te vayas. ¿pero de dónde has salido? Puedes saltarte la parte morbosa…
Apareces, así sin más, te adueñas de mis pensamientos, drogas mi cuerpo, calmas mi sed de tus palabras y me regalas tu voz. Juega tu mirada con la mía que detiene el tiempo en un espasmo de tus manos en mi cintura, te resbalas de mis besos. No te marches, que me rompo sin ti. Eres horrible, te odio, sal, fuera, vete, parásito de mi cabeza sanguijuela del corazón, me quitas el dolor, la cordura, eres mi sobredosis de fantasía, de colores en el fuego de una bombilla sin luz. Un grito de caída en un pozo sin retorno…pum pum pum, ay! ¿Así de fuertes son tus caricias? Qué horror, me agotas, por tu culpa no duermo, haces que mis sueños vuelen y cuando me voy a acostar no los encuentro en la almohada, les has dado unas alas tan grandes que se han pasado de cielo y ya no regresan a mí. Pues si los quieres, son tuyos, a cambio sólo quiero un reflejo de tu piel por las mañanas.


Duerme sonrisa dulce, que yo acamparé sobre tu lengua.

Entonces.

Entonces es cuando las caricias
se hacen besos
y los besos caen por el cuerpo
y el cuerpo se desnuda
ante los versos
y estos versos de mis labios
 juegan
a hacerte el amor.

Tiene ojos de Sol

En otro tiempo hubiera sonado alguna canción del viejo espantapájaros pero en esta tarde con ella los besos sólo podrían ser de fresa, así que el pianista borracho no podrá herirme con sus bagatelas,
Llevamos largo rato mirándonos a los ojos sin decir nada. Le pido que cierre los ojos y ella lo hace.
Me acerco y deslizo mis dedos por su mentón, su piel es suave, puedo arrastrar su aroma en cada caricia. Me dejo envolver por su perfume hasta caer despistada en sus labios. Ella sonríe, yo beso su sonrisa.
Las mariposas muertas de mis entrañas parecen renacer y volar entre nuestros labios.
Me aparto poco a poco y ella abre los ojos, me mira, siempre me mira después de besarla, es mi castigo sostener la mirada por mi atrevimiento. Es dulce la tortura, tiene ojos de Sol. La ciudad atardece en su mirada, cuando caiga la noche la besaré de nuevo y ella se irá. Me tragaré las mariposas moribundas.

Hoy te amo desde el estómago

Hoy te amo desde el estómago
siento que te quiero en lo mundano
en el arrebato de ira y la fuerza
que me descontrola cuando no estás
y me someto al llanto.

El grito roto en semicadencia
y te amo en disonancia.
Mi amor es mortal y existe en la muerte.
Tengo tu frialdad golpeando
desde el suburbio de mi alma.

Te devoro en el eco de las palabras
hermosas que callaste en tus labios
y ellas solas se deshacían en mi boca.
Hoy si me besaras,
la cerveza estaría caliente.

Me hiciste.

Y volvamos a un día
uno en el que tú me amaste,
me sedujiste,
me llenaste de tu boca
y derretiste tu mirada por todo mi cuerpo.

Besabas como espuma y cerveza
me buscabas y caías sobre mi cuerpo
como una manta que
arropa antes de dormir.
Me hiciste. Sí...me hiciste.

Sinestesia

Imágenes de colores nuevos por el paseo junto a la playa, deseo volar, volar hacia  el mar que hoy se parece al rosa de un cerdo muerto por la metadona.
Y me lanzo, subo hasta las nubes donde se desencadena una guerra de piratas psicodélicos por la conquista de las tierras azucaradas donde gobierna un soberano hecho de azufre, él es el Rey, el cabrón que baila con mi bella reina en un salón de caramelo mientras suena una composición escrita para una tal Elisa.
Del bolsillo del pantalón saco un tridente y apunto al corazón del ladrón de amantes que sostiene la mano de mi dama, sus lenguas de fuego queman mi piel y me arrastran hacia el mar donde sirenas pelirrojas acuden en mi rescate y con sus labios sanan las heridas de mi cuerpo ebrio de cielo envenenado.
Bajo el mar, entre la vida, manos saboreando cuerpos de ninfas, polvos mágicos a modo de carburante para Peter pan, lágrimas naranjas que resbalan de mis espejos y de las que nace una muchacha envuelta en libido.
La miro, me mira, sus ojos son de sangre verde y sus curvas de hada son hijas ilegítimas de tres chupitos de absenta que queman mi garganta en gemidos atrevidos mientras mi cuerpo se convulsiona y el placer de puertas a la vigilia despierta con golpes de dolor retorciendo mis oídos, arrugando los dibujos que decoran mi pupila.

Pum, pum, pum. Viento, cuerda, viento…encefalograma plano. No, hoy no, cierro los ojos pero la luz me traspasa, su calor entra por mis manos y oigo su fuego gritando como un ángel del infierno que acuna a un bebé muerto, manchado de hollín. La perfección me acaricia en la muerte y congela mi pecho con sus manos de aire y huracanes en mi sangre, abro los ojos por última vez y la veo, mi mirada en un cruce de su mirada. Abandono la vida sabiendo que he vuelto a nacer. Dios tiene curvas y desayuna LSD antes de ir a clase.

Vacío



No logro ser de tu voz el eco que me seduce en tu ausencia, ni ver las tardes llover en los cristales azules donde tú mirabas. Mientras yo, perdida, siendo gris recuerdo atrapaba tus rizos en memoria sobre tu antaño sepia. El tiempo efímero no nos dejó conocernos,  sólo amarnos.

No escogimos nada para tenerlo todo


“De otro modo no podría haber aceptado la vida, someterme a ella sin sentir la muerte en cada bocanada de aire que tomaba.” Pensaba en ello a menudo, cada vez que una despedida se acercaba o la duda llamaba a mi puerta e intentaba borrar los colores que el mundo me había regalado, los sonidos que yo unía y terminaban en lágrimas guardadas en fotografías para una exposición de sonrisas.
Me senté al final del patio de butacas, al lado del pasillo para poder salir a tiempo. Las luces se fueron apagando y el telón comenzó a subir, los murmullos cesaron y una corriente azul cruzó el escenario, la oscura noche escondía un manto blanco que hacía las veces de estrella única y fugaz. El público miraba sin perder detalle de cada escena, la plenitud anidaba en los corazones, el tiempo y la vida real ya no existían para nadie. Pero yo tenía frío mirando a la luna en el escenario, quería ser parte de los bailarines que danzaban a su alrededor y sentían el gélido fuego que aquella representación del satélite emanaba, mi cuerpo rogaba por la presencia de su luz sobre mi piel y me sentí encarcelada junto a aquella gente que se sentaba a mirar y no veían de verdad lo que había ante ellos. Me pregunté si me verían a mí en el escenario.
Al descanso me apresuré a la parte de atrás del escenario donde me encontré con mis compañeros, me desearon suerte para mi escena y me ayudaron con el vestuario y el attrezzo en general, fuera del escenario no éramos más que fantasmas, sombras de las emociones del pasado que canalizábamos y vivíamos con cada personaje, cada pieza que tocábamos, pergamino rasgado, tinta corrida, cada danza que terminaba con un golpe seco y muerto contra el suelo. No escogimos nada para tenerlo todo, nuestra vida de artistas eran esos momentos efímeros de plenitud.

Cerré los ojos y conté durante un minuto entero, relajé los músculos y nadé en mi interior en busca de aquello que necesitaba para aquel momento, sólo unas pocas emociones acompañadas de sus pensamientos, nada que pudiese distraerme. Me dejé caer, los focos me cegaron un segundo y comencé a bailar sobre las cuerdas que descendían conmigo, mi voz entonó un canto al olvido, y cada nota que subía me elevaba por encima del público que me miraba con devoción. Sentí el calor por mis venas, la sangre fluía como la vida y hervía de júbilo. Poco a poco fui perdiendo altura y descendía hacia la gente, iba a caer junto a ellos, la cuerda se detuvo y mi cabeza quedó a un metro del suelo, frente a mí una chica de ojos verdes y piel aceituna me miraba, clavando su pupila más allá de la mía, congelado los segundos, tiempo y espacio se diluían en el aire. Sus labios rojos se separaron y ella suspiró al tiempo que la cuerda volvía a subir, alejándome de aquel nuevo calor, desaparecí entre la oscuridad olvidando todo lo que ocurría a mi alrededor y creando una nueva melodía que me alejaba del mundo consciente y me sumía en un sueño con una sola imagen. Aquellos ojos verdes.